La lectura es el peor de nuestros vicios y nuestro mejor salvoconducto para evadirnos de la realidad insensible que constantemente nos agobia.
La lectura es un vicio que se adquiere, no se hereda y, mucho menos, se copia. Tantas campañas publicitarias en pro de la lectura y todavía no han entendido la esencia de su contenido. El amor por los libros no se puede imponer, ha de ser un acto libre y voluntario que nace de alguna forma extraña en el interior de aquellas almas curiosas que desean, ya no saber más, tan sólo soñar y pensar que las realidades que viven en los libros son ciertas.
Los niños parecen aburrirse siempre con tanta facilidad, que sus inactivas mentes sólo piensan en jugar a cosas incomprensibles.
A veces leemos con tanta avidez que no prestamos atención a lo que leemos. Quizá porque buscamos algo y no lo encontramos.
Pocas veces gozamos de momentos tranquilos, y en esos escasos momentos nos relajamos y rápidamente retomamos la historia por donde la dejamos.
La luz es escasa y lo dejamos todo tan desordenado... Agachamos la cabeza en mala postura y no queremos que nadie nos moleste.
Cuando el viaje es pesado y nuestros acompañantes aburridos, aprovechamos a hacer lo que más nos entusiasma: soñar mientras recorremos un camino.
La lectura la absorve tanto que ha olvidado protegerse del sol y ya deja la sombrilla a un lado.
Ella podría ser perfectamente una actriz porque parece que en sus manos sostiene un guión. Pero no debe de ser muy conocida, sino más bien segundona.
No hay nada mejor que la intriga y la desazón, el clímax que alcanza la historia puede parecer eterno pero siempre es mejor que el final, por muy bien que acabe.
Ella parece buscar algo. Tal vez sea estudiante, pero el libro es pequeño para tratarse de la universidad aunque puede que sea un libro que debe leer y anota lo que necesita para algún trabajo. Quizá investigue.
Esta dama parece fingir interés pero sólo ha de fingir que se entretiene sin conversación. Su ropa denota que hay más gente que no vemos donde ella se encuentra, y es una reunión bastante aburrida. Por eso se ha quedado en un rincón.
Se ha quedado dormida como nos sucede muchas veces al caer la noche. Entonces la historia continúa pero en nuestros sueños.
Esta mujer no tiene tiempo ni para sí misma, por eso lee con rapidez y atención. Eso es lo que detesto de nosotras: nuestra predisposición a quedarnos siempre en último lugar.
Esta joven nos da la espalda para que no la molestemos con impertinencias. Está de vacaciones y no quiere discutir con nadie.
La lectura antes de acostarnos nos permite conciliar mejor el sueño y descansamos mejor.
Yo soy un poco como esta mujer, me pongo a leer en la piscina para evitar hacer caso a los que están a mi lado. Parece una actitud egoista pero esas trivialidades me desagradan.
A todas estas mujeres le podemos poner nombre (Clara, Laura, Beatrix...). Todas tienen una historia que contar.

la serie definitiva después de LOST. Te ha pasado?
http://www.youtube.com/watch?v=OocIKmuH450