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La Coctelera

Robert Mapplethorpe

Robert Mapplethorpe  nació en Floral Park, Queens en 1946.

En 1963 entró en el Pratt Institute en la vecina Brooklyn, donde estudió dibujo, pintura y escultura. Estuvo influenciado por artistas como Joseph Cornell y Marcel Duchamp y experimentó con distintos materiales para los collages, incluyendo imágenes que cortaba de libros y revistas.

En 1970 se compró una cámara Polaroid e incluyó la fotografía a sus collages pero ese mismo año él y Patti Smith, a quien había conocido tres años antes, se trasladaron al Chelsea Hotel.

Mapplethorpe quedó satisfecho con sus fotografías con la Polaroid y dejó atrás el collage para dedicarse plenamente a la fotografía, por lo que en 1973 tuvo su primera exposición en la Light Gallery en Nueva York; se tituló "Polaroids". Dos años después cambió de modelo de cámara y amplió su círculo de amigos: artistas, músicos, estrellas del porno... Comenzó a trabajar para proyectos comerciales como el diseño del álbum de Patti Smith y también para la revista Interview.

Después de los 70 se dedicó a fotografiar la escena neoyorkina. En 1980 conoció a Lisa Lyon y durante algunos años ella colaboró en una serie de retratos y de figuras de estudio. Durante los ochenta, Mapplethorpe cambió a una estética más clásica y fotografió composiciones de hombres y mujeres desnudos, delicadas flores y retratos de celebridades y artistas.

En 1986 le diagnosticaron el Sida por lo que decidió trabajar duramente durante sus últimos años de vida para producir más.  En 1988 el Whitney Museum hizo una retrospectiva de su trabajo y al año siguiente murió.

El trabajo de Mapplethorpe es provocativo y poderoso, por lo que se ha convertido en uno de los artistas más importantes de las últimas décadas del siglo XX. Antes de morir creó su propia fundación cuyos beneficios van destinados a la lucha contra el Sida.

Beautiful stranger

Pop Art, final del trayecto

Podríamos hablar de la historia de la pintura norteamericana hasta nuestro días, pero son demasiadas tendencias y estilos sin importancia. Op art, minimalismo, postminimalismo, rayonismo, segunda y tercera generación de abstractos, hiperrealismo... He querido finalizar la historia de la pintura con el Pop Art y quien fuera su gran genio: Andy Warhol. Su sombra todavía sigue entre nosotros y fue para América lo que un antidepresivo para quien deja el alcohol. Esto es para Andy.

Andy Warhol nació en el seno de una familia de inmigrantes eslovacos en Pittsburgh. Desde los ocho años empezó a padecer una enfermedad que derivó de la escarlatina, lo que provocó que pasara parte de su infancia en la cama. Y justo en esa época descubrió el amor que sentía por el arte y por las estrellas de cine.

Estudió en el Instituto Técnico de Carnegie en Pittsburg y en 1949 vio su gran oportunidad de huir a la Gran Manzana. La década siguiente fue de consolidación. Andy obtuvo una buena reputación al ser uno de los mejores artistas comerciales, que diseñaban anuncios. Y de repente llegaron los 60 con sus cambios bruscos, las luchas raciales y las protestas por acabar de una vez con la úlcera de América: la guerra del Vietnam. Moriría Marylin, John y Bobby, Luther King... A Warhol comenzó a gustarle la obsesión y con su primera exposición individual en Los Ángeles marcó un debut del pop art. Había nacido lo americano. Sus famosas latas de sopa, los billetes de 100 dólares, los retratos de estrellas como Marylin, Audrey Hepburn o Elisabeth Taylor, y la Coca-Cola.

En esta misma época funda "The Factory", su taller donde trabajaba y donde prácticamente hacía su vida. Por allí pasaron decenas de artistas y celebridades, escritores y los llamados "chicos Warhol" que trabajaron para él. Era la "gente guapa".

Los años 70, por el contrario, fueron más tranquilos a pesar de que las drogas y el sida hacían estragos. De esta época son los retratos de Lennon, Mao Tse-Tung, Brigitte Bardot y Liza Minelli entre otros. Otro de sus trabajos fue el de pintar coches de competición, que participaron en Le Mans. A final de la década, 1979, expone en el Whitney Museum de Nueva York "Retratos de los setenta".

Los ochenta pasaron igual de rápido y casi sin importancia. Warhol continuaba siendo polémico en todos los sentidos y muchas nuevas celebridades se sirvieron de su fama para saltar ellos a la fama, como fue el caso de Miguel Bosé o del director Pedro Almodovar. Warhol viajó a Madrid y tuvo allí su primera exposición en este país de mala muerte. También Madrid fue su primer fracaso porque aquí no gustó y apenas vendió un par de cuadros. Sin embargo su fama no decayó y continuó trabajando para los más ricos como había sucedido siempre hasta que acaeció su muerte el 22 de febrero de 1987.

La tendencia expresionista abstracta

Continuamos con la historia de la pintura norteamericana. Esta vez el cambio es radical. Acaba la Segunda Guerra Mundial y nace en Nueva York una tendencia expresionista abstracta autenticamente americana.

El arte abstracto se definió como la expresión máxima del mundo interior del artista y todos tenían en común el gran tamaño de sus lienzos, las fuertes pinceladas y el uso de pintura experimental. Entre los artistas más destacados encontramos a Jackson Pollock, Willem de Kooning, Mark Rothko y Arshile Gorky.

Pollock y de Kooning siguieron la Action Painting, que consistía en pinceladas poderosas y en arrojar pintura bien con el cubo o con pinceles para dejar un reguero de gotas. El Colour-field painting fue seguido por Rothko y consiste en dar énfasis al color sobre grandes superficies como si fuera un campo de color.

Esta tendencia abstracta genuinamente americana coincidió con el ascenso de Estados Unidos sobre el resto del bloque occidental, consolidando el poder hegemónico que todavía nadie le disputa. Y aunque la posguerra fue dura, no tanto para ellos, pronto comenzaron los felices años 50 y el resurgir de la American Life.

Convergencia, Jackson Pollock.

 

Mujer, 1950. Willem de Kooning.

 

Sin título, 1947. Mark Rothko.

 

Golden Brown, 1944. Arshile Gorky.

De espaldas a Europa

Había llegado la nueva corriente pictórica, una tendencia de rebeldía contra el modernismo europeo, que se inicia a partir de los años 30. Tuvo su punto de partida en el Medio Oeste donde el arte no había sido afectado por las corrientes europeas.

Todo el interés que demostraron tener los artistas se volcó hacia un estudio de las actividades del pueblo en general. Desarrollaron un arte complejo en el que pretendieron contar la historia de los Estados Unidos, urbano y rural, promoviendo un regionalismo agresivo que llegó a vedar la participación de las ciudades del Este.

El término "regionalismo" debió su nombre a los argumentos esgrimidos por el que fuera portavoz del grupo, el crítico Thomas Craven, y tenían por lema "terminar con el servilismo norteamericano, a modas culturales extranjeras". Thomas H. Benton, John Stewart Curry y Grant Wood se erigieron en el famoso triunvirato conductor de esta nueva aspiración. El movimiento no marcó, sin embargo, un estilo.

Un ejemplo es el propio Grant Wood, que tras una estadía en París y en Munich, incursionó por un estilo superficialmente inmaculado, cantando las bellezas de su Iowa natal con deliberada ingenuidad. Más tarde y dentro del costumbrismo retrató salvajemente la fealdad y la amargura de los rostros de quienes habían sufrido el terrible crash del 29. Su obra, más que valorizar lo nacional, puso de relieve la estrechez de miras y la hipocresía de aquellos que habían ignorado los graves problemas que tan terriblemente se manifestaron durante los años de la depresión.

Al final de la década de los 30 se había esfumado el optimismo que caracterizaba la cultura y el pensamiento de Estados Unidos, desplazado fundamentalmente porque el hombre, enajenado por la tecnología, se sentía solo e incomunicado.

Cut de line de Thomas H. Benton, 1944.

Gótico americano de Grant Wood.

Tornado en Kansas. John Stewart Curry.

Depresión

Está claro que el pintor más importante de la Depresión fue Edward Hopper, cuyo estilo entraba dentro del Realismo Social aunque con una visión bastante peculiar.

Edward Hopper (1882-1967) nació en Nyack, Nueva Jersey. Al principio entró en la Escuela de Ilustración en Nueva York porque sus padres querían que tuviese un futuro pero en 1900 decidió cambiarse a la Escuela de Arte. Allí tres serán los profesores que le influirán de manera decisiva: William Merrit Chase, que le animó a copiar lo que veía; Kenneth H. Miller, que le enseñó nítida y limpia con composiciones ordenadas y Robert Henri, que le enseñó a liberarse de las normas académicas.

En 1906 viajó a París y después a Londres, Berlín y Bruselas. Regresó a París durante unos meses y quedó impregnado de los impresionistas, del fauvismo y del cubismo. En Alemania entró en contacto con los expresionistas. Finalmente pasó por España antes de regresar a Estados Unidos.

A su regreso comienza la primera etapa de su pintura en la que adapta su estilo a las escenas americanas y a los paisajes de Nueva Inglaterra. También probará otras técnicas como el grabado, el aguafuerte, etc.

El éxito no tardó en llegar a comienzos de los años 20, convirtiéndose en el autor de referencia para todos los realistas americanos. Sus obras son imágenes solitarias del mundo urbano o rural, inmersas en el silencio, dentro de un espacio real. La composición es ordenada y geométrica, el juego de luces frío y cortante, lleno de luces artificiales. En sus escenas no aparece más de un personaje aunque cuando añade más de dos vemos que reina la soledad y el anonimato.

Los halcones de la noche.

Cine de Nueva York.

La casa junto a la vía del tren. Esta casa recuerda mucho a la famosa casa de Psicosis.

El mundial y las tetas

Con el Mundial de Sudáfrica se empeñan en sacar a todas las modelos desnudas y algunas que no lo son también se desnudan.

Las alemanas tienen las tetas grandes.

Para animar  a su selección, se pintan el cuerpo como si llevaran las camisas de los jugadores y todo se bambolea.

Esta modelo sudafricana es una de las pocas que a mi parecer son sexis y más bonitas.

Promesas

Prometo mirar solamente tu escote.

Prometo comerte con los ojos.

Prometo desnudarte solo a ti.

Prometo tocarte en donde digas.

Prometo darte siempre placer.

Y sobre todo prometo ser tuyo.

Son mis célebres porque me gustas y te amo.